5 El crimen chapuza

Hay algunos crímenes pasionales que solo pueden se calificados como auténtica chapuza. Cierto es que, algunas veces, el lector no acaba de entender si la chapuza fueron los hechos o el relato. En el primer caso, hay de todo, algo totalmente comprensible. El agresor que, suponemos no es un criminal profesional, disparó por error e hirio a otra persona; pretendió suicidarse y se le encasquilló la pistola; quiso matar y depues suicidarse, pero no consiguió ninguna de las dos cosas. En fin, casuística para guión de una película de absurdo. En el segundo caso, tal vez por las prisas en dar la noticia o por otra razón, el relato es una chapuza; lo lees tres veces y no acabas de saber quién agredió a quién, cual fue el móvil, donde y cuando se desarrolló, etc....
Empecemos:

(48) EL IMPARCIAL 11-12-1916 pag. 2
CRIMEN PASIONAL
Miranda 10 (4 tarde)
Ha regresado el Juzgado de instruir diligencias en Puebla de Arganzón con motivo del crimen pasional cometido ayer allí y del que dí ya las primeras noticias.
Los detalles del suceso son los siguientes: Arturo Eguidazu, de veintiocho años, natural de Bilbao y ordenanza de las mojas del Hospital, de San Sebastián, que esperaba obtener una colocación en un sanatorio del Guadarrama, sostenía relaciones con Dorotea Herranza, de veintidos años, sirviente, que las rompió por justificadisimas causas y abandonó San Sebastián, viniendo a Puebla de Arganzón, donde reside su familia. Arturo vino tras ella, y ayer la sorprendió en su casa, asestándola una cuchillada en el pecho. La madre le sujetó, y Dorotea pudo escapar demandando auxilio.
Arturo intentó huir, pero perseguido por la Guardia Civil se clavó un cuchillo en el pecho, creyendo que había matado a su novia. La muchacha está herida levemente, y las heridas de Arturo son graves.

(49) LA VANGUARDIA 03-08-1908  pag.3
Se ha registrado esta tarde un crimen pasional.
A última hora paseaban por el retiro Pedro Agüero, de 22 años, con su novia Eusabia Moral, y de momento, sin que las personas que transitaban por la avenida pudiesen impedirlo, Pedro sacó un revolver que disparó contra su novia.
Esta, por fortuna, resultó ilesa.
Aturdido el muchacho por lo que acababa de hacer,  volvió el arma contra sí disparándose dos tiros.
En estado grave fue conducido a la casa de Socorro, en cuyo benéfico establecimiento falleció.

(50) El Liberal 17-12-1902 pag. 4
CRIMEN PASIONAL
Zaragoza 16 (5-20 t.)
En la venta del Olivar, del término de Zaragoza, se ha cometido un crimen pasional.
Pilar Polo se jaztaba de haber dado calabazas a a su novio Juan Lopez.
Hallábase éste ayer a la puerta de una taberna tocando el guitarrillo, cuando a la sazón pasó Pilar por delante del establecimiento.
Al ver a su novia, Juan Lopez entonó una copla de "picadillo", alusiva a Pilar, y ésta siguió su camino sin mostrar enojo ni darse por aludida; pero al poco rato de ocurrida la subsodicha escena, se presentó en la taberna Manuel Polo, hermano de Pilar, armado de garrote, y desafio al calabaceado novio de la muchacha.
Aceptó Juan el desafio y en el acto sacó un pistola.
En vista de la actitud en que se colocaban los dos contendientes, los demás concurrentes de la taberna se interpusieron entre Juan López y el hermano de Pilar, procurando apaciguarlos.
Los esfuerzos de los intermediarios fueron inútiles.
Juan López disparó la pistola, que hirió en un brazo a su madre, que trataba de impedir la contienda.
El proyectil, despues de herir a la infortunada mujer, fue a alojarse en el costado izquierdo de Manuel Polo.
Este se halla agonizante.
Juan López está detenido.
Ha declarado explicitamente su delito.

Es que una copla de "picadillo", cuando es buena, no hay dios que la aguante.

(51) La Libertad 14-10-1930 pag.
CRIMEN PASIONAL
Dispara cinco tiros contra su sobrina
Gijón 13.- Al atardecer de ayer, cuando Balbina Suárez López, soltera, de veinte años, acompañada de una amiga suya, se disponia a entrar en la iglesia de San Lorenzo para asistir a la novena del Pilar, un hombre que iba detrás de ella desde hacía unos momentos disparola cinco tiros de pistola, sin mediar palabra. Acto seguido el agresor volvió el arma contra si; pero se le habian agotado los proyectiles. Se originó en la calle el revuelo consiguiente. Un guardia municipal y un transeunte detuvieron al agresor cuando intentaba huir y arrojaba el arma al suelo.
La víctima, llevada a la Casa de socorro, fue asistida por los médicos de guardia, que le apreciaron tres gravísimas heridas de bala. Ingresó en el hospital.
El agresor es tío carnal de la víctima, vecino de Luarca, contratista de obras, casado y con seis hijos; tiene treinta y siete añosy se llama Francisco Suarez. Desde hace algún tiempo asediaba a su sobrina con propósitos de relaciones amorosas, hasta el punto de que la familia de la muchacha se vio obligada a trasladar su residencia para escapar de las iras del pariente. En otra ocasión se dio cuenta de ello a las autoridades, que amonestaron a Francisco y le quitaron un arma. Burlando la vigilancia de que era objeto, el agresor llegó ayer de Luarca para continuar la persecución de su sobrina y consumó el crimen, que ha causado profunda indignación.
El criminal confesó su delito, afirmando que le había motivado los desprecios de que era objeto por parte de su sobrina.

A ver si aprendemos a contar ¡desgraciado!, si el revolver tiene cinco balas y  disparas cinco contra tu víctima, ¿cuantas quedan? .

(52) LA VANGUARDIA 03-07-1934 pag.16
El 19 de Abril de 1932, el hoy procesado, al salir de un baile celebrado en San Juan de Mediona, agredió a su novia, Rosa Bertán, a la que dio siete puñaladas, causándole la muerte, agredió también a un hermano de la misma y cumpliendo el propósito de suicidarse que había expueto en cartas dirigidas a sus padres y a los de su novia, se colgó de un árbol, rompiéndose la cuerda. Después se arrojó a una balsa de donde fue extraído
El procesado, en su interrogatorio, ha confesado el hecho, diciendo que él y su novia habían acordado matarse porque no les dejaban casarse. Ha insistido en esta manifestación repetidas veces. Luego interrumpió con tanta frecuencia a los testigos de cargo, que por disposición de la Presidencia fue trasladado al calabozo.
Los testigos de cargo estuvieron de acuerdo con el procesado en la forma de cometerse el hecho, y los testigos de defensa declararon en favor de Gummá
La prueba más improtante es la pericial médica, pués los seis peritos, seis forenses y tres especialistas, estuvieron de acuerdo opinando que el procesado tiene insuficiencia mental: su inteligencia es como la de un niño de nueve años.
Terminadas las pruebas, se suspendió la vista para continuarla esta mañana a las diez.
Tanto el fiscal como la defensa modificaron sus conclusiones provisionales.

La chapuza en este tema no es un atributo exclusivo del hombre. La mujer celosa, agresiva hasta la confusión, también es propensa:

(53) El Pais 03-10-1900 pag 4.
Nos escriben desde Gayá (Barcelona) dándonos cuenta de un crimen pasional, cometido en una casa de campo del referido pueblo.
El dueño de la expresada casa ha sido herido gravemente por su esposa, que le infirió varias puñaladas.
Una hija de ambos que presenciaba la escena, salió pidiendo auxilio y entonces la agresora temiendo que la prendieran, se arrojó a un pozo del que fue extraida ilesa.
El herido se llama Saturnino Casas y su mujer María Font.
Se dice que los celos fueron el motivo de la agresión.

La edad, y por consiguiente la experiencia en la vida, tampoco evitan las chapuzas.

(54) LA VANGUARDIA 12-09-1912 pag. 11
Coruña.
 A las siete de la mañana en la calle del Progreso se ha desarrollado un crimen pasional. El anciano Ricardo López González dió de puñaladas a la anciana Josefa Rosendo, y le disparó cinco tiros, matándola. El crimen se debe a que el agresor estaba locamente enamorado de la victima, siendo desairado por ésta. El agresor, después de cometido el crimen, se subió al tejado de la casa, arrojándose a la calle y fracturándose la pierna y el brazo derechos, que hubo necesidad de amputarle al llegar al hospital. See cree que fallecerá. El suceso es la comidilla del pueblo, donde el agresor y la muerta eran conocidísimos.
"Estaba locamente enamorado de la victima", y como premio la mata. Qué estaba loco, sin duda alguna, lo de enamorado, queda por demostrar.

Uno de los crímenes más chapuza que he encontrado, es este, cometido en Barcelona. Con lo calculadores y hábiles que son los catalanes. Me ha desmontado el mito.

(55) LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA 19-04-1905 pag. 1 
SUCESO TRAGICO
BARCELONA 18. Se reciben nuevos detalles del crimen pasional registrado en Gracia.
Don José Oliver Via, abogado y secretario del Juzgado municipal del pueblo de Santa Perpétua de Mogalda, vivía con su esposa, doña Felisa Castillo, argentina de nacimiento.
El médico del pueblo, llamado Francisco Berger, la requería de amores, siendo correspondido.
Para evitar habladurías, los amantes convinieron ausentarse del pueblo.
Doña Felisa tomó el tren, diciendo a su marido iba a Malaga, donde tiene una hermana;  pero se detuvo en Barcelona, alquilando un piso en la calle Mayor, de la barriada de Gracia.
El médico Berger iba a verla frecuentemente.
El marido sospechó, e hizo seguir al médico, averiguando al fin donde se veían los adúlteros.
Denunció el hecho a la policía, y acompañado de dos guardias, fue al piso de referencia para sorprender a los culpables in fraganti.
Llamaron a la puerta y abrió el médico, que conoció al marido a la luz del farol de sereno.
Entonces comenzó una lucha horrorosa.
Dícese que el médico comenzó a disparar.
El sereno arrojó el farol y huyó.
El marido cayó herido en el descansillo de la escalera.
La policia, viendo que el agresor esgrimía, además del revolver, un cuhillo, disparó contra él, hiriéndole.
El marido y el amante fueron conducidos a la Casa de Socorro.
Al llegar a esta falleció el desventurado Oliver.
Había recibido del amante, tres balazos, uno en el cráneo y dos en el pecho, y además una tremenda puñalada en la tetilla izquierda.
El amante tiene un hombro atravesado por una bala.
Uno de los agentes presenta una cuchillada en la manga del uniforme.
El juzgado ordenó detuviesen a la adúltera en su mismo domicilio, atendiendo a que cría dos mellizos de pocos meses.
El drama a causado profunda impresión.

Todo esto les ocurrió por roñosos. Si se van a tomar unas cañas juntos, sin sereno, ni policia, seguro que acaban de compadres. Traumática la lesión del policía.

 La chapuza en los hechos y en el relato se solapan. Veamos más de este estilo:

(56) LA VANGUARDIA 30-10-1931 Pag. 22
Crimen Pasional
Valencia, 29
La pasada noche en una casa de dormir denominada "La Bombilla", establecida en la calle de Guillen Sorolla, se descubrió un drama pasional. Alrededor de las diez de la mañana del domingo llegaron pidiendo una habitación Francisco Planas Broch, de 38 años, natural de Urgel, hasta hace poco domiciliado en Barcelona y actualmente empleado en la casa de radio Guzman y Eudivigis Salinas Molina, de 18 años, natural de Valencia. El primero al llegar a Valencia se hospedó en casa de Eudivigis, donde conoció a ésta, logrando engañarla. Anoche fue hallado el Planas muerto sobre la cama, en estado de descomposición, y Eudivigis tan gravemente herida en la cabeza que perderá la vista. Parece ser que el amante obligó a su novia a firmar un carta.
La carta ha sido encontrada así como un papel que ella tenía escondido en el que explica haber sido obligada a hacerlo. La familia de Eudivigis se oponía a las relaciones. El sábado al darse cuenta de la desaparición de su hija denunció el hecho al juzgado como rapto.

Difícil conseguir redactar peor un hecho. Hay que leerlo varias veces y aún quedan dudas.
(57) EL IMPARCIAL 13-05-1902 pag. 2
CRIMEN PASIONAL
Zaragoza, 13 (12,40 madrugada)
Doble atentado
En el zaguán de la casa num. 92 de la calle del Azogue se ha desarrollado un sangriento drama.
Emilio Lobera Puello, de veinte años, empleado de pesador en la Azucarera de Tudela, se hallaba conversando con Manuela Aisa, agraciada joven de la misma edad, con quien estaba en relaciones amorosas.
Celoso Lobera, había pedido a su novia la devolución de su retrato y unas cartas, ignorándose la contestación de la muchacha.
Lo que se sabe es que, de pronto, Emilio, sacando un revolver, disparó contra su novia dos tiros.
Esta cayó al suelo, y al verlo Emilio volvió el arma contra sí, haciendose los tres disparos que quedaban en el revolver.
Al ruido de las detonaciones acudieron varios vecinos, que se encontrador a los dos heridos.
Las lesiones de Manuela son leves, por haber resbalado los proyectiles en las ballenas del corsé; pero no así Emilio, a quien han quedado dos de las balas incrustadas en el cráneo.

(58) EL GLOBO 11-02-1914 pag. 1
En el Africa española
DE MELILLA
Crimen pasional.-El Sr. López Roberts
MELILLA 11.- En el barrio Real se desarrolló anoche un crimen, motivado por celos.
Vivía desde hace años en dicho barrio el soldado de cuota de la compañia de Telégrafos Narciso Mena, con una bellisima joven, llamada Anastasia Rodriguez.
Anastasia se enamoró de otro soldado de Ingenieros, llamado Juan Solá.
Advertido Mena de lo que ocurria, salió anoche del cuartel con la carabina oculta bajo el capote y se dirigió a su casa, en la que sorprendió a Juan Solá, que estaba cenando.
Ciego de ira, Narciso Mena hizo fuego sobre su compañero, que cayó a tierra moribundo en el umbral de la puerta.
Consumado el crimen el agresor se presentó a las auroridades.
Juan Solá falleció pocos momentos después.
Comunican de Tanger que ha marchado para Sevilla el encargado de Negocios, Sr. López Roberts.
La colonia española y el elemento israelita acudieron al muelle, tributándole una cariñosa manifestación de simpatía.

Todos sabemos que el papel vale dinero. Pero no me parece argumento suficientemente consistente para mezclar dos noticias en un mismo titular.

El colmo de relato chapuza  es el siguiente:

(59) EL IMPARCIAL 22-11-1904 pag. 3
CRIMEN PASIONAL
Asesinato de una jove y suicidio del agresor
Zaragoza 20 (8,40 noche)
Esta noche a las ocho se ha cometido un crimen en la calle Democracia, antigua de Predicadores.
A esa hora, Orencio Cellalbo, de ventisiete años de edad, viudo y dueño de la tienda de piedras falsas y diamantes americanos titulada "El Rubí", situada en la calle  del Coso (casa llamada de las Balsas), se presentó en la de la Democracia, número 47 (antigua de la Democracia), donde habitaba Fernandina Tapia, bellísima joven de dieciocho años, dependiente de la tienda de Cellalbo.
Esté preguntó a la madre de la joven, que expende leche en el patio de su casa, si estaba su hija, y como le contestara afirmativamente, subíó al piso cuarto, que era donde Fernandina vivía.
Lo que ocurrió después se ignora.
La versión pública más verosimil asegura que el comerciante exigió de Fernandina favores que ésta se nego a otorgarle, lo que, exasperando a Cellalbo, le llevó a empeñarse con la joven en una lucha desesperada.
En ella acabó por sacar del bolsillo un revolver Smith, del que disparó un tiro sobre Fernandina, a la que penetró el proyectil en la región mamaria izquierda cerca del corazón.
Acto seguido Cellalbo volvió el arma contra sí y se hizo otro disparo en la sien derecha, quedando muerto en el acto.
A la doble detonación acudieron la madre y un hermano de Fernandina, encontrándose a la desgraciada joven tendida en la cama y el cadaver de Cellalbo sobre su mantón.
Los guardias, que no tardaron en llegar, condujeron a Fernandina al hospital en estado agónico. 
Cuando llegó el juzgado, ya la calle estaba invadida por la gente, por ser aquel barrio uno de los más populosos de Zaragoza y ser la víctima muy conocida por su popular belleza.
La tienda de Collalbo, en que estaba la desdichada Fernandina, había quebrado recientemente.

El magnífico reportero ha contado todas las circunstancias que no interesan a nadie, ni vienen a cuenta. El móvil y la descripción del hecho "se ignora", pero lo ha contado. Se ha inventado lo que ha querido. !Vaya morro¡.

6 Nuestros vecinos

Era tradicción, en este pais de porteras, pasarnos el día viendo lo que hacían nuestros vecinos (hablo en pasado porque, tanto para mal como para bien, las nuevas generaciones pasan del vecino y de todo dios olímpicamente). Del estrecho marcaje al prójimo, surgian las criticas innecesarias, las envidias, las descalificaciones gratuitas, y alguna vez algo bueno, una pizca de comprensión, solidaridad o ayuda mutua.
La prensa española era el vivo reflejo de la sociedad del momento. Los profesionales leían los periódicos extranjeros y si encontraban algo para despellejar al francés, o al inglés de turno, raudos lo públicaban. En nuestro caso concreto, los crímenes pasionales recogidos del extranjero son espectaculares, en general glamurosos, y en algunos casos inverosímiles. Total como tú no lees la prensa extranjera, porque no tienes ni jodida idea de francais, me invento lo que quiera. Para colmo, si cabía la posibilidad, el periodista o comentarista aprovechaba la ocasión para meter una pulla contra las costumbres, ideologias, etc, del pais vecino e incluso amigo.

Vamos a empezar este recorrido por París. La ciudad que se puede contemplar desde el Sena en un barquito, la de los puentes románticos con niebla, de la bicyclette y el automobile, del glamour, de la belle epoque...¡Cómo no! Los crímenes pasionales tienen que ser diferentes, muy distintos a los que tienen lugar, por ejemplo, en un Madrid de corrales, tascas y tabernas, de brutos con la faca preparada para cargarse a quien mire los rulos a su hembra. No hay color.

(60) ABC 31-01-1914 pag. 8
DE ARTE Y DE ARTISTAS
UN DRAMA REAL
El telégrafo ha dado cuenta de un crimen pasional desarrollado en Paris en la calle de Rivoli, una de las más centricas, y del cual drama han sido actores reales dos artistas del teatro de Sarah Bernhadt.
El es Paúl Guidé, actor muy estimable, joven, de arrogante figura, y ella Luisa Laurent, joven también, bella, enamorada de Paúl.
Ambos salieron del teatro, donde el acababa de hacer el papel de unos de los abogados de la comedia "Jeanne Dore", y llevaba del brazo a su apasionada amiga. Una querella de celos estalló entre los dos jóvenes artistas.
De pronto, Paúl se apartó de Luisa y llamó al mecánico de un taxi para que pusiese el coche a su disposición.
Luisa no vaciló un instante. Sacó de un bolsillo de terciopelo que llevaba colgado de su muñeca izquierda un pequeño revólver y disparó contra su amante los cinco tiros del arma.
El infeliz caýo gravemente herido en brazos de un guardia de paz.
Luisa se entregó sin resistencia a la Policia, y cuando compadeció ante el juez manifestó tranquilamente:
-Soy actriz; he representado muchos dramas en el teatro; pero este que acabo de representar en la calle de Rivoli es la obra de una mujer enamorada y celosa. En materia de amor, todas las mujeres que saben sentir son tambien actrices y autoras.

¿Qué la respondería el juez?

 (61) LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA 24-05-1910 pag. 3
DRAMA DE FAMILIA
Las mujeres que matan
Paris. Una vendedora del mercado, llamada Catalina, ha ingresado en la cárcel por haber matado a su marido.
Este crimen pasional reviste caracteres excepcionales, que han producido honda impresión apenas ha publicado la Prensa el interesante relato.
Pocos dramas tan emocionantes como la historia de Catalina Rinck. La vida ha superado en este caso a cuanto puedan imaginar los dramaturgos efectistas.
Cuando Catalina era muy joven conocio a los dos hermonos Rinck y se vio cortejada por ambos jutamente.
La hermosa prefirió al mayor de los hermanos, y se caso con él.
El desairado no abandonó, sin embargo, sus locas pretensiones, y perseguía constantemente a su amada, aún después de haberse convertido en su hermana política.
La vida de Catalina, mientras vivió su primer marido, fue un infierno. Su esposo la amaba, y con él pudiera haber hubiera podido ser dichosa; pero el asedio incesante de su cuñado la tenía en constante intranquilidad. Por miedo a producirse un drama sangriente, Catalina callaba siempre, y el hermano mayor nunca supo la deslealtad del hermano pequeño. Así pasaron muchos años, y es fácil imaginar cuales serían los tormentos de Catalina, siempre honrada.
Muerto el marido, Alfredo Rinck fingió tal dolor y arrepentimiento, y su amor parecía haberse purificado de tal suerte, que al fin Catalina, compadecida de el, consintió en ser su esposa.
Del primer matrimonio había quedado un hijo, y éste era el obstáculo que durante algún tiempo ponía la viuda para volver a casarse.
Alfredo supo atraerse habilmente el afecto del niño, y así triunfó de toda resistencia.
Pero apenas se vio Alfredo unido en matrimonio con su cuñada, la simulada pasión por el niño se trocó en franca antipatía y aún en brutalidad.
Para la probre mujer comenzó una nueva vida dramática y dolorosa: la lucha entre su amor de esposa y su amor de madre.
Al cabo, sobrevinieron en el matrimonio graves discusiones por este motivo. Catalina sufría, su belleza fue disipándose, y su segundo marido la dio una vida horrible.
Se emborrachaba a diario, golpeaba a su mujer, no proveia debidamente a las necesidades pecunarias del hogar. Aquella vida se hacia intolerable.
El niño, por su parte, creció hipocondríaco y raquitico, para ser tan desgraciado como su madre.
Se casó el hijo, y no tuvo suerte en la elección de esposa. Eligió a una mujer frívola, hipócrita y casquivana.
El hijo de Catalina enfermó del pecho. Su madre que le adoraba, no quiso separarse de él, y vivieron juntos los dos matrimonios.
Como antiguamente había tratado Alfredo de robarle la mujer a su hermano, lanzose pronto cinicamente a la conquista de la mujer de su sobrino. Y como Catalina había tenido que preocuparse que su primer esposo no se enterease de la vileza, tuvo ahora que cuidar de impedir que su hijo no se informará de su deshonor.
Porque conviene advertir que, para colmo de desventuras, la nuera de Catalina no tardó en rendirse a las seducciones del viejo verde.
Finalmente, Alfredo Rinck se ha encerrado con su mujer y le manifestado con el mayor cinismo el siguiente proyecto:
- Marta me quiere y yo a ella. El único obstáculo para nuestro amor era tu hijo; pero los médicos me han dicho que está tan grave, que ya sólo puede durar unos pocos días. Estos días te doy de plazo. En cuanto tu hijo expire, disponte a abandonar para siempre esta casa, porque yo estoy resuelto a vivir a solas con Marta, sin que nadie estorbe nuestro amor.
A estas infames proposiciones contestó Catalina con noble indignación.
El marido entonces, lejos de avergonzarse, la amenazó con violencia, y aún añadió su propósito de plantear al hijo de Catalina la cuestión con la misma rudeza.
Catalina entonces no pudo refrenarse más, y empuñando un revolver disparó dos tiros a su marido, que cayó al suelo bañado en sangre.
Inmediatamente la agresora se dirigió a la Comisaria, confesando espontaneamente su delito, y añadiendo el terrible relato de su accidentada y dolorosa existencia.

En la prensa de París es habitual que la despechada sea la amante, no la mujer legal. Bueno, sino es habitual, eso parece, como que todo el mundo tuviese amante.

(62) LA ÉPOCA 03-07-1900 pag. 2
Crimen pasional en París
La Prensa de París da cuenta de un dramático suceso ocurrido el domingo último en la calle Vaugirard, y que ha producido gran sensación en la capital por la calidad de las personas que han intervenido en el mismo.
Hace algún tiempo fue a vivir con los esposos X.., que habitan en la calle de Oberkampf, Mlle. Alejandrina G., hermana de la dueña de la casa.
A las pocas semanas notó la señora X...que las atenciones de su esposo para la señorita Alejandrina eran extraordinarias, y desde luego superiores a lo que exige un parentesco espiritual.
Puesta sobre aviso, descubrió que ambos sostenían relaciones ilícitas, viniendo a confirmar su triste hallazgo el hecho de desaparecer los culpables de de la calle Oberkampf, sin dejar el menor rastro de su paradero.
La esposa burlada puso en conocimiento de la Policia la fuga de su marido y de su hermana; pero las pesquisas realizadas no dieron el menor resultado.
Cuando Mme. X...empezaba a consolarse de su viudez accidental reaparece el marido e implora el perdón de su falta, declarando que sus relaciones con Alejandrina han quedado terminadas.
Así era, en efecto; pero la abandonada amante no se resignaba a la pérdidad del versatil Mr X..., y viendo que este se negaba a reaundar las relaciones decidió vengarse.
El domingo salia Mr. X... de una casa de la calle Vaugirard; en la puerta le esperaba Mlle. Alejandrina, resuleta a todo.
Entablose un breve diálogo, y ante una última negativa de Mr. X... a volver a vivir con ella, Mlle. Alejandrina le disparó dos tiros de revólver, hiriéndole gravemente en el cuello.
El agredido es un ingeniero muy conocido en París. 
La autora del crimen era muy notada, por su excepcional belleza, en todas las fiestas del gran mundo parisien.

Aquí no cabe la vulgaridad, y como no hay dos sin tres veamos un nuevo crimen glamuroso:
(63) HERALDO DE MADRID 15-12-1912 pag. 1
Crimen pasional
Un drama a tiros con su amante
París 14
Los periódicos de hoy relatan un crimen cometido ayer, y del que fueron protagonistas dos personas muy conocidas de la alta sociedad parisina.
Monsieur Waltes de Munn, co-director de una casa champagnes, hermano del dueño de una célebre cuadra de caballos de carreras, tenía por amante a Mme. de Barnes, de nacionalidad americana, y como llegara a oídos de esta señora que él se proponía romper las relaciones, ayer, armándose de un revólver, disparó dos tiros contra Mr. Waltes, hiriéndole gravemente en el epigastrio y en el pulmón derecho.
La familia del herido no dio parte al Juzgado para evitar el escándolo, exigiendo sólo que la agresora abandonase París, como así lo hizo anoche mismo.
La noticia fue, sin embargo, conocida por el juez, que abrió en seguida sumario.
Más detalles de un crimen
París 14
Como ampliación del telegrama anterior puede añadirse que de las investigaciones practicadas por el juez parece resultar que madame Barnes antes de disparar contra su amante M. Waltes, había sido herida por éste de dos tiros de revólver que descargó durante la riña.
Dicese que el estado que el estado de aquella es también grave.
 !Abandona París inmediatemente¡, eso si que es un castigo, mucho más duro que la cárcel.
Pero en alguna ocasión en móvil del crimen es la venganza pura y dura, como en España:

(64) EL IMPARCIAL 27-11-1901 pag. 2
En Paris
El crimen de la plaza de la Opera
VENGANZA DE UN MARIDO
Paris, 26 (10 noche)
Un hombre muerto.-Una mujer herida
La plaza de la Opera, el centro más concurrido de Paris, ha sido teatro esta mañana de una crimen pasional, que ha producido honda impresión en el público.
El suceso ha ocurrido de la siguiente forma, según se ha podido averiguar:
El coche de punto número 8.181 había tomado frente al número 82 del boulevard de Batignolles un caballero y una señora, los cuales dieron al cochero orden de conducirlos a la rue de Pont-Neuf.
El cochero ha manifestado, que a poco de echar a andar, notó que un sujeto corría detrás del coche.
En la plaza de la Opera y en el ángulo del boulevard de Capucines, el agente alli de servicio para hacer que los carruajes guarden orden en su marcha, levantó su bastón que es la señal para que se detengan los vehículos y el público pueda pasar de un lado a otro.
En aquel momento el hombre que seguía al coche llegó a éste y abrió la portezuela, disparando cuatro tiros de revolver.
Dos personas que ocupaban el carruaje cayeron al suelo bañadas en sangre.
El sujeto que había hecho los disparos permaneció de pie, con el revolver en la mano, y sin que opusiera resistencia un agente lo detuvo, conduciéndolo al puesto de policia de la Opera.
El detenido dijo:
- Me he vengado en mi mujer y en su amante.
Otros agentes levantaron del suelo al hombre agredido, que ya estaba muerto, y llevaron a la mujer a la farmacia del número 14 de la Rue de la Paix, donde fue curada de primera intención.
Después fue conducida en un coche de las ambulancias al hospital de la Caridad, donde fue admitida con urgencia, por hallarse en estado grave.
El matador es un empleado de comercio, llamado Alejandro Thoun. Tiene treinta años y va mal vestido. teine tres hijos.
Ha declarado que hace tres meses sorprendió a su mujer en flagrante delito de adulterio y que la perdonó, añadiendo que la mujer le prometió enmendarse, pero que faltó a su palabra, y de Mans, donde residían, se vino a Paris con su amante, instalándose juntos en el pasaje Geoffroy-Didelot, número 5.
Ha dicho, por último Alejandro, que desde hace días acechaba a los amantes y que esta mañana los vio subir al coche, los siguió y disparó contra ellos cuatro tiros de revolver cuando pudo alcanzarlos.
La mujer se llama Ernestina Come. Se casó hace diez años.
Está gravísima y se cree morirá de un momento a otro.
Su amante se llamaba Blandin, teníareinta años y era panadero.
Por las circunstancias y el lugar en que ha ocurridoeste crimen ha causado gran sensación en Paris.

Veamos que pasó por el resto de Europa.

De Alemania las noticias son cortas y concretas:

(65) LA ÉPOCA 16-01-1907 pag.1
Crimen pasional
LUBECK 15. Una señorita llamada Schultz, ha herido mortalmente, de un disparo de revólver, a monsieur Shiller, director de Banco de Comercio y miembro del Reichstag, suicidándose acto seguido.
Se cree que ha sido impulsada por motivos de carácter íntimo.


(66) LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA 27-03-1909 pag. 7
Crimen pasional
BERLIN. De Bostock comunican que se ha cometido un crimen que ha producido penosa impresion.
La víctima ha sido la hermosa cantante de ópera señorita Barthold.
El crimen tuvo por móvil la venganza de otra cantante, la señorita Zobel.
Dícese que ésta última se hallaba en relaciones íntimas con un joven, representante de una gran casa comercial de Berlín.
Ambos enamorados vivieron felizmente durante algunos años en París; pero el joven comenzó a monstarse indiferente con la señorita Zobel, y poco a poco fue extinguiéndose su felicidad.
La señorita Zobel vio alejarse de su lado a su antiguo enamorado, seducido por los encantos de la otra rival, la señorita Barthold.
Desde entonces ambas artistas se declararon irreconciliables, y pusieron en juego todos sus recursos femeninos para triunfar.
La señorita Barthold fue más afortunada, consiguiendo enamorar tan locamente al joven, que éste rompió definitivamente con su antigua amante para casarse con la que había logrado inspirarle su nueva pasión.
La señorita Zobel, víctima del desengaño juro vengarse, y hoy a cumplido el juramente dando muerte a su rival.

En Italia son latinos de sangre caliente:

(67) ABC 15-07-1975 pag. 85
NAPOLES
INTENTA CORTAR LA NARIZ A SU MARIDO POR CELOS
Nápoles (Italia), 14 . A causa de los celos Amalia Rizzo, de treinta y cinco años, intentó anoche cortar la nariz a su marido, alguacil Antonio Lama, de cuarenta años, con unas tijeras de grandes dimensiones, mientras dormía.
Antonio Lama se despertó al sentir el corte, evitando así que la celosa esposa concluyese su acción. Amalia Rizzo huyó inmediatamente y la policía no ha logrado aún dar con su paradero. Mientras tanto, la víctima ha sido hospitalizada, con un profundo corte, pero los médicos han asegurado que no perderá su apéndice nasal.

Si pensaba que le era infiel ¿Por qué no le cortó otra cosa?

En Portugal, tambien se les calentaba, y seguro se les sigue calentando, la sange:

(68) El Liberal 28-06-1901 pag. 1
CRIMEN POR CELOS
Lisboa 26
(Recibido el 27)
La pintora portuguesa Josefa Greno ha dado muerte a su esposo Adolfo Greno.
El crimen lo realizó disparando sobre su marido cuatro tiros de revólver.
Se atribuye el dolito a un rapto de celos.


(69) LA LIBERTAD 26-08-1932 pag. 1
Un crimen pasional
LISBOA 25 Comunican de Chaves que se ha cometido un crimen bastante novelesco.
La familia de Santos Gavao tenía desde chico a un tal Antonio, que se crio al mismo tiempo que la hija de la familia, por ser de igual edad.
Pasados los años, la amistad entre los mozalbetes se transformó en verdadero cariño, y, como consecuencia, la joven quedó encinta.
Con el fin de ocultar lo ocurrido, la joven aceptó las relaciones con un joven, rico, llamado Gundes López, y se concertó el matrimonio civil.
La víspera del enlace católico, al disponerse a salir de casa el marido, recibió cinco tiros, que le disparó el criado, muriendo en el acto.
Durante quince días, a pesar de las averiguaciones de las autoridades, no se ha podido dar con el paradero del agresor.
En vista de ello, se avisó a la policia de Lisboa, y ésta, después de realizar algunas pesquisas, ha conseguido detener al criminal, que cuenta dieciocho años, y, en unión de su complice, ha ingresado en la cárcel.

Al otro lado del charco, en América, ¿cómo andaba el tema?. Pues parecido. Empezemos por la gran manzana, donde sin duda tuvieron lugar crímenes espectaculares:

(70) LA VOZ 27-11-1934 pag.
DOBLE CRIMEN PASIONAL
Un estudiante seminarista mata a su mujer y a un capellán en la habitación de un hotel
Hacía diecisiete días que había contraído matrimonio
NUEVA YORK 27 (10m).- El estudiante Harry Steinmezt, joven de veintidos años de edad, judío converso y alumno de estúdios teológicos en el seminario de Los Angeles, ha matado a su mujer, Ruht, de diecisiete años, y al reverendo John Leonard, de cuarenta años, capellán del asilo de ancianos de Larruceville.
El lugar del crimen ha sido la habitación de un hotel, en la que se encontraban Ruht y el reverendo John Leonard.
Harry Steinmezt, que había contraido matrimonio con Ruht hacia diecisiete días, ha declarado que él y su mujer fueron a un restaurante con el sacerdote, y regresaron después a sus respectivas residencias. Posteriormente, su mujer salió de casa, y él la siguió, y vio que entraba en la habitación ocupada por el cura. " Cuando abrí la habitación y me encontre a mi mujer allí, no supe lo que me sucedía. No recuerdo nada de lo que sucedió después. Todo lo vi rojo".
Parece que Steinmezt había bebido en abundancia.

No tiene pérdida. Empezaré por reflexiones básicas:
- ¿Por qué se convirtió el judío? Con lo bien que estaba él en su sinagoga, con su rabino, ¡qué siempre es un viejito con barba¡ ,  para que no te la juegue con tú mujer.
- ¿Qué pinta un seminarista casándose? Primero te ordenas de sacerdote, con tu coronilla, como debe ser.  Luego Dios dirá.
- Encuentras a tu mujer inclinada delante de un cura: ¿Quien te dice que no esta confesándose?, o ¿cumpliendo una penitencia?.

(71) EL GLOBO 29-06-1906 pag.2
 Un crimen pasional
El homicida Tiocu
Telegramas de Nueva York comunican nuevos detalles del asesinato del arquitecto millonario Mr. Whitte, cometido por el millonario Mr. Tiocu, que tan enorme impresión ha causado en los Estados Unidos, por las condiciones en que se ha verificado  y por la calidad de los protagonistas de la tragedia.
Los periódicos publican detalles emocionantes del crimen de Madison Square.
El arquitecto asesinado, además de ser conocido por ser el autor de los mas espléndidos edificios de Nueva York no lo era menos por la licenciosa vida que llevaba, pues era gran protector de las actrices, bailarinas y coristas de los teatros de la gran ciudad americana.
Tenía cincuenta y tres años y estaba casado, a pesar de los cual era extremadamente mujeriego, contándose de él las más escabrosas aventuras.
Su matador, Mr. Tiocu, tiene treinta y seis años, derrochando su inmensa fortuna en una vida de placeres y fastuosidades de todas clases.
En París dio hace diez años una comida que le costó 250.000 francos, a la cual asistieron las más célebres demi-mondaines y lo más notable del París que se divierte.
Hace tiempo que el arquitecto Whitte conoció a la modelo de pintor Evelia Nesbit, seduciéndola y lanzándola al teatro.
No tardo Whitte en cansarse de su protegida, abandonándola al poco tiempo.
Mister Tiocu conoció en Londres a la bella Evelia, casándose con ella en secreto, pués su familia se oponía a semejante matrimonio.
Los recién casados recorrieron en automóvil toda Europa, marchando luego a Pittbourg, donde se casaron publicamente.
Hace pocos meses, los esposos Tiocu estaban un día almorzando en el hote Rits, cuando en una mesa vecina vio Evelia a Mr. Whitte que estaba comiendo tranquilamente, inmutandose tanto a la vista de un seductor, que tuvo que retirarse indispuesta a sus habitaciones, contando, anegada en llanto, a su marido, su tormentoso pasado.
Tiocu, sospechando que Whitte había ido a París en persecución de su esposa, le buscó por todas partes, sin conseguir encontarle, jurándose entonces matarle en dondequiera que le encontrase.
La misma familia de Tiocu afirma que la hermosa Evelia no dio ocasion, de casad, a la maledicencida, observando una conducta verdaderamente ejemplar. El matrimonio tiene un hijo.
El matador de White ocupa una celda vulgar en la Carcel de Nueva York, estando sometido al régimen penitenciario común a los homicidas vulgares.
Según las leyes americanas, su delito esta castigado con la pena capital. Solicitan la defensa de Tiocu los mas ilustres abogados de los Estados Unidos.
El Director de la Cárcel ha restringido mucho las visitas que se hacen al recinto, no permitiéndose más que las de unos pocos amigos y periodistas.

Inevitablemente, en Sudamerica, los crímenes pasionales tienen tintes de "culebrón":

(72) ABC 15-07-1975 pag. 84
POLIGAMO DESCUBIERTO Y MUERTO POS SU SEPTIMA MUJER
Mendoza (Argentina), 14. Murió después de recibir a pecho descubierto la carga de un "cold" accionado por su séptima esposa.
El crimen pasional se cometió anoche. La víctima fue Alejo Milamich, argentino de cincuenta y un años; la delincuente, Isabel Sanchez, de cuarenta y ocho; el escenario una finca en la localidad de Las Heras.
Las andanzas galantes del irredento "Don Juan" le habían llevado a contraer matrimonio con otras seis mujeres, los nombres de las cuales no han sido facilitados por la Policia.
La intensa vida amatori de Milamich le obligaba a una continuo trasiego de un lado a otro siempre tratando de "atender" en todos los sentidos... a sus múltiples consortes y procurando que ninguna de ellas se enterara de que "no era la única".
Sus constantes y precipitados desplazamientos llamaron la atención de la "última" - de momento-, quien un buen dí, aguijoneada por los celos, se convirtió en detective y comenzó a seguir a su fiel "Romeo", y al descubrir la terrible verdad, sin darle tiempo a esgrimir una coartada, le descerrajó a quemarropa seis tiros de revolver, cuatro de los cuales alcanzaron al polígamo en pleno pecho, quien murió casi en el acto.
Un cortejo de acongojadas viudas se dio cita en el velatorio del exhaustivo amador.


(73) CARAS Y CARETAS 02-12-1911 pag. 99 
Ha sido comentado en Montevideo, un crimen pasional de antecedentes poco comunes, en el que una mujer, causante por su infidelidad, del suicidio de su marido, viene a pagar, en compañia de su amante, su antigua culpa, después de once años de cometerla.
Existe luego la circunstancia de que el amante, era sobrino del suicida, quien le había llevado confiadamente a su hogar; y por fin, que es una hija del marido ultrajado, la que haciendo arrojar de la casa al hombre que ocupaba el lugar de su padre, provoca el sangriento desenlace del viejo drama del hogar. El tema necesario, en una palabra,  trasladados los personajes a un sombrio castillo de la Edad Media, para un cuento espeluznante de Erkmann Chatrian. El nombre del suicidad, Juan Villeras; el de su mujer, Graciana Barú; el de su hija, Cecilia, y el del sobrino, Pedro Villeras. Arrojado ahora éste de la casa, según dijimos, merced a la intervención de Cecilia, y no logrando hacer que su amante volviese de su acuerdo, la mató a tiros de revólver, suicidándose inmediatamente.



(74) ABC 03-06-1975 pag. 93
ARGENTINA: CRIMEN PASIONAL
MATO A SU PATRON, UN ESPAÑOL, PORQUE SE OPONIA A LAS RELACIONES CON SU HIJA
Buenos Aires, 2. Un joven panadero boliviano de dieciseis años dio muerte a tiros al patrón porque se oponía a las relaciones con su hija, también de dieciseis años, hiriendo también a la madre de ésta.
La víctima fue identificada como Angel Rodriguez, español, y el homicida, detenido poco después, confesó su culpabilidad en el trágico episodio.
Cuando la familia Rodriguez se disponía a cenar, el joven sacó un revolver del bolsillo y disparó a quemarropa contra su patrón, produciéndole la muerte.
La esposa de la víctima, María García de Rodriguez,recibió también un balazo en el abdomen, pero tuvo fuerzas para lanzarse contra el joven y arrebatarle el arma.

7 Protagonista el narrador

Hay muchos casos en que lo mas destacable del relato es el narrador; los protagonistas carecen de interés. Un redactor o periodista hábil, capaz de montar una novela o un drama sobre una noticia más bien vulgar, cutre o falta de datos. Una veces, el redactor de la noticia acude a utilizar recursos dramáticos para llamar la atención, incluido el titulo principal o secundario; en otras ocasiones, se extiende en la descripción de los detalles que no tienen importancia alguna; en muchas, se nota que  se inventan, o suponen, conversaciones o hechos que no conocen. En casos extremos, al lector le asalta la duda de que el redactor cobraba por palabras, líneas, y alargaba artificialmente la noticia.
Muy interesante observar la evolución en el lenguaje que manejaron los periodistas; si se llamaban así estos profesionales, si es que eran profesionales. Es probable que alguno de ellos fuese un simple corresponsal aficionado, y que "su paga" fuese una subcripción anual al períódico de sus amores.
Todo esto no es malo. Muestra las formas de expresión popular. En algún caso tienen la virtud de hacer reir al lector.
El auténtico protagonista de este capítulo, sin lugar a dudas, será: el narrador.
Veamos algunos ejemplos:

(75) EL IMPARCIAL 15-03-1902 Pag. 1
OTRO CRIMEN EN VALENCIA
Una labradora asesinada
Cuando aún no se ha borrado la dolorosa impresión del crimen pasional cometido anteayer, esta mañana se ha perpetrado un nuevo y brutal delito.
Entre el pueblo de Alboraya y el penal de San Miguel de los Reyes existe una pequeña alquería llamada del Soll en la que vivía en unión de su padre y su madrastra la agraciada joven Teresa Balaguer Marco, de veintiocho años, que se dedicaba a la venta de hortalizas en el mercado de Valencia.
La muchacha que estaba para casarse con un labrador pobre como ella, ha sido encontrada hoy muerta en un ribazo con una profunda herida en el cuello y varias erosiones en brazos y manos.
Teresa, que era uno de los más hermosos tipos de labradora valenciana, tenía inmejorables antecedentes; haciendo todos los indicios creer que ha muerto por defender su honra.
El juzgado ha dispuesto el traslado del cadaver al depósito de los Desamparados y ha comenzado a practicar las oportunas diligencias.
El autor del crimen no ha sido capturado aún.

"Uno de los más hermosos tipos de labradora valenciana", ¿se confundió y se refería a las narajas?. Si le pilla una feministad de hoy, le deja a él el tipo fino.
"Estaba para casarse con un labrador pobre como ella" , el periodista nos ha salido clasista,  ¡el jodido!.

(76) HERALDO DE MADRID 09-12-1927 pag. 1
"¡O MIA, O DE NADIE¡"
En el puente de los Ladrones un muchacho,
 enloquecido por los celos, apuñala a su novia
La muchacha se encuentra en grave estado en el Hospital Provincial
He aquí el caso típico de crimen pasional, que, por fortuna, hizo crisis hace ya mucho tiempo. Estos casos, cuando se producen, dan la sensación de residuos atávicos de la época romántica.
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Antonio Sanchez Gallego, de dieciocho años de edad, que vive en la calle de Antonio López, numero 33, y Piedad Soler Hernandez, de diecisiete años, con domiclio en la calle de Ballúnez, del barrio de Pablo Jimenez (Carabanchel Bajo), se conocieron hace nueve años, cuando eran unos niños.
Ella vivía entonces en la calle de Antonio López, a donde fue a instalarse con su familia por aquella época Antonio.
Durante algún tiempo Antonio y Piedad fueron simplemente, amigos, y juntos jugaron y cometieron las consiguientes travesuras infantiles.
A los doce años, los niños se sintieron, un poco prematuramente sin duda, personas mayores.
Un día, Antonio dijo a Piedad:
-Soy ya un hombre y tú eres una mujercita muy adorable. ¿Quieres que seamos novios?
Y lo fueron.
Pero Antonio pretendió un día dar un beso a Piedad, y ésta, no solo le rechazó indignada, sino que cortó con el amigo de la infancia toda clase de relaciones.
Piedad cambió de domicilio poco después, y como ausencias causan olvido, diga lo que quiera el tenor de "Marina", Antonio no volvió a acordarse de Piedad.
Pero transcurre el tiempo, pasan los años, y una mañanita de mayo, del mes de mayo último, Antonio y Piedad se encontaron en la calle, recordaron sus antiguas relaciones, rotas apenas iniciadas por el atrevimiento del galán, y como donde hubo fuego siempre queda algún rescoldito, la llama brotó de nuevo y a punto estuvieron de abrasarse en ella.
Antonio era muy celoso y con frecuencia, por esta sola causa, regañaban los mozos; pero al cabo de unos días de apartamiento, volvian a las andadas.
Ahora llevaban una temporadita enfadados y aún parece que entre los novios se había interpuesto otro hombrecito.
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Días pasados Antonio esperó en la carretera de Toledo a Piedad. Sabía que ella había de pasar por allí para llevar el almuerzo a su padre , que trabaja como albañil en una obra de la calle de San Bernardo.
En efecto, a las once y media llegó la muchacha.
-Oye, Piedad -la dijo él- tenemos que hablar largo y tendido.
- ¿Si, eh? - pregunto ella despectivamente.
Y reanudando la interrumpida marcha añadió:
-No te molestes en seguirme,  porque ya no quiero nada contigo.
Antonio siguió tras ella. En vista de que "por este registro" no conseguia nada, procuro atraer a la esquiva "dándole achares".
- ¿Sabes, Piedad -le dijo-, que tienes una prima que está "jamón"?
-¿Si? -respondió la joven, desdeñosa-. Pues celebraré que te arregles con ella.
Y surgió la riña. Y Antonio, como tenía por costumbre, propinó unos cuantos golpes a Piedad.
Un pequeño escándolo, en suma. Intervinieron algunos transeuntes, que afearon, naturalmente, la conducta de Antonio, y cada cual por su lado.
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Pero Antonio no podía vivir sin Piedad.
El hombre supo que el desvio de la muchacha era por culpa de un mozo del mismo barrio.
- Si la quiere -pensá Antonio- le mataré.
Y esta mañana, a las seis, salió de su casa dispuesto a buscar a su rival en amores.
Tomó un té, sin duda para aplacar los nervios un poco, y se fue al encuentro del presunto pretendiente de Piedad.
¿Había sido mal informado? ¿O era que su aspecto fiero intimidó al rival? Lo ignoramos. Lo cierto es que el mozo le aseguró que no tenía relaciones de ningún genero con la moza.
Piedad era libre ¿Por qué, entonces no le quería?
Antonio decidió averiguarlo. Y a las once y media, a la hora que necesariamente había de salir Piedad de su casa para llevar la comida a su padre, le cortó el paso en el llamado puente de los Ladrones.
- Oye Piedad -le dijo- ¿Quieres que reanudemos nuestras relaciones? Yo te juro que no volveré a maltratarte.
-¡No! -respondió la joven- . ¡He dicho que no!...
Entonces Antonio sacó un formón y exclamó furioso:
- ¡O mía, o de nadie!
-Tuya jamás -replicó la muchacha- creyendo, acaso, que trataba unicamente de asustarla.
Pero Antonio la acometió freneticamente y le tiró varios lances.
Luego se dio a la fuga; pero fue detenido por un carabinero llamado Victorio Fernandez Piedra. 
Mientras,  la joven Piedad fue transportada a la Casa de Socorro del puente de Toledo, donde fue asistida por los doctores Casuso y García del Moral. Presentaba varias heridas incisopuntantes situadas: una, en la región superciliar izquierda; otra, en la región mastoidea del mismo lado; otra en la región escapular derecha; varias, en la región toraxica anterior y otra en la región epigástrica. Pronóstico grave. 

Lea detenidamente las siguientes frases y conteste a las preguntas siguientes, si puede:
1. "Un día, Antonio dijo a Piedad:
-Soy ya un hombre y tú eres una mujercita muy adorable. ¿Quieres que seamos novios?"
Pregunta: ¿Cómo consigue el periodista ser tan cursi?, ¿Se puede mejorar?.
2. "una mañanita de mayo, del mes de mayo último"
Pregunta: ¿Por qué utiliza constantemente los diminutivos? ¿Cambiará el tono según avance el relato? ¿Segurá igual de plasta?.
3. El periodista estuvo presente en las conversaciones de los jóvenes. Al menos, eso parece, pues las transcribe todas como si las  hubiese escuchado de primera mano.
Pregunta: Si tanta información tuvo, ¿por qué no impidió el crimen?

Nos encontramos en 1927 en pleno apogeó de la prensa escrita. La fotografía ya ha llegado a la misma, los periódicos han pasado de 4 o 6 hojas a 16 o 20. Hay que dotar los periódicos de contenidos. A última hora las páginas traseras se llenarán como sea.

(77) HERALDO DE MADRID 09-12-1927 pag. 11
Nuevos detalles del crimen de hoy en Carabanchel
La declaración prestada por Antonio no difiere e nada esencial del relato que acabamos de hacer nosotros.
Uno de nuestros reporteros habló brevemente con Antonio. Es un muchacho bajito, delgado y moreno.
Está tranquilo y con gran aplomo declaró:
-Ayer salí de casa armado con el formón, decidido a matarla; pero no la encontré.
Antonio fue ebanista. Después estuvo trabajando en una fábrica de bombillas del paseo de Santa María de la Cabeza y en la Standard Eléctrica. Desde hace algún tiempo estaba cesante.
El sargento comandante del puesto de la Guardia civil del puente de Toledo, D. Gregorio Vizcay; el cabo Fidel Sanchez y los guardias Luis Fuente y Juan Gonzalez, intervinieron en el suceso.
Con el atestado correspondiente Antonio fue puesto a disposición del Juzgado Municipal de Carabanche Bajo.
-.-
Esta tarde hemos visitado a Piedad Soler
Ocupa un catre en la sala quinta del hospital Provincial. El relato que nos ha hecho coincide también con el que, perfectamente informados, han pergeñado nuestros reporteros.
- Nos conocemos Antonio y yo desde niños, y siempre demostró él por mi una gran predilección. Desde el mes de Mayo puede decirse que éramos novios; pero reñimos por culpa de su carácter -es muy celoso-, y yo decidí poner teérmino a nuestras relaciones. Hace unos diez días, en ocasión de que iba a llevar la comida a mi padre, salió a mi encuentro y me propuso que hiciéramos las paces. No le hice caso y me golpeó. Para evitar un serio disgusto oculté a mi padre lo sucedido. Después le dije a una amiga mía que había llegado a aborrecer a Antonio, y parece que ésta muchacha le ha ido con el cuento a él. Esta mañana me salió al encuentro, me cogió de un brazo y me dijo: "Ven conmigo, que tenemos que hablar", y me llevó a empujones a un lado del camino. Yo me negué resueltamente a escucharle. "Déjame -le dije-, que voy a llevar la comida a mi padre y es tarde". El entonces me dijo: "¡O mía, o de nadie!", y me apuñaló. Esto es todo.
La infeliz muchacha ha experimentado una ligera mejoría dentro de la gravedad de su estado.

El segundo periodista que intervino, lo primero que hizo fue cerciorarse de lo que dijo el anterior, para no entrar en contradicción. Sabe que el anterior se inventó lo que quiso y lo primero que hace es ratificarlo por si alguien duda.

Vamos a ver otro relato en que el periodista sino no estuvo de cuerpo presente en las conversaciones entre amantes, estuvo de espíritu, pues lo sabe todo. Bonito drama anovelado. Por cierto, vuelvo a insistir que las infidelidades se daban más en Galicia.

(78) LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA 09-01-1910 pag. 3
LA TABERNERA DE MERA
UN CRIMEN PASIONAL
CORUÑA. (Sábado, mañana) Comunican del pueblo de Mera, próximo a esta capital, que se ha desarrollado allí un dramático suceso.
Trátase de un individuo que ha asesinado a su amante, arrebatado por los celos.
Lo ocurrido a sido lo siguiente:
Hace años residía en Mera un matrimonio que vivía con el dinero que producía una taberna de que era propietario.
El establecimiento no rendía grandes ganancias; así es, que sus dueños vivián menos que medianamente, por lo que el marido un día decidió embarcarse para la Argentina en busca de mejor fortuna.
En Mera quedó la mujer, que durante algún tiempo siguió al frente de la taberna, conservando absoluta fidelidad a su esposo y resignándose al mezquino pasar que le permitía el antiguo negocio de su marido.
Pero un día María Cividanes, pués éste es el nombre de la tabernera, supo que un albañil, llamado Hipólito Alvarez, se había enamorado de ella. El mismo se lo dijo una tarde en la taberana. Aguardó a que se marcharan los parroquianos, y cuando se quedó solo, habló con María y le confesó su amor.
Ella, al principio, rehusó. Se acordó de su marido ausente, del hombre que se marchó animoso y confiado, seguro del cariño de su mujer, y le pareció monstruosa y cobarde la traición. Rechazó al albañil resueltamente, y este se marchó confuso y avergonzado.
Pasaron días, durante los cuales Hipólito volvió al asedio.
La tabernera acabó por oirle, no ya sólo sin enfado, sino complacida, pues acordándose de su marido, ya ausente tanto tiempo, pensaba: "¿Y si no vuelve?" Y se sentía arrastrada por la vehemencia de aquel nuevo amor.
Y acabó por acceder. El albañil pasó a vivir en la taberna, y María, pasados los primeros escrúpulos, pues su conciencia le acusaba de su innoble acción, se entregó por completo a la felicidad de su nuevo cariño.
Y pasaron cuatro años, cuatro años que sirvieron para demostrar a los amantes que el tiempo, ese cruel enemigo de las pasiones, mata todos los entusiasmos y todo lo destruye y todo lo borra.
Vino el hastio, y la tabernera empezó a acordarse de los felices días en que vivía al lado de su marido; la dicha de su amor, plácido y honrado de otro tiempo, más hermosa quizá por ser lejana y pasada, como un sueño que ya no podemos volver a disfrutar, vino con su recuerdo a amargar los días de la taberna. La vida se le hizo insoportable a lado de su amante y decidió romper con él.
Habian transcurrido cuatro años, y el albañil conservaba por María el mismo amor que el primer día. Cuando ella le habló de separación se puso furioso y se negó terminantemente a hablar de aquello.
Pero tanto como él insistió al principio para conseguir el amor de la tabernera, tanto insistió ésta para convencerle de que debía olvidarla.
Todo esto dio origen a que el albañil empezara a sospechar que su amante le era infiel.
No era exacto; pero enloquecido de dolor al ver que María se alejaba más de él cada día, creyó firmemente que era un nuevo amor de la tabernera la causa de aquel desvio, y hasta creyó notar ciertas preferencias de ésta por uno de los obreros que acudían diariamente a beber vino a la tienda.
Ayer, Hipólito se levantó preocupado y como si hubiera adoptado una brusca determinación.
A mediodía se dirigió a un baile, donde creía que estaba bailando su amante con su rival.
Pronto se convenció de su necedad. María no había ido allí; pero su resolución estaba tomada, y aunque ya no hubiera motivo alguno, la hubiera puesto en práctica por encima de todo.
Se dirigió a la taberna, y allí encontro a María.
Esta le vio entrar e hizo un gesto de contrariedad. Esto acabó de desesperar al albañil, que sacó un revólver, y ciego, arrojándose como un lobo sobre su amante, disparó sobre ella a boca de jarro, matándola en el acto.
Cuando el criminal vio a María tendida a lo largo en la tienda, con la cara cubierta de sangre, ya cadaver, volvió tranquilamente el arma hacia él y se suicidó.
Al ruido de las detonaciones acudió mucha gente, que al asomarse a la puerta de la taberna y ver aquel cuadro tristísimo, no se atrevió a entrar hasta que poco después se presentó el Juzgado y recogió los cadáveres.

Final no previsto, amor, suspense, drama, de todo un poco.

La introducción al relato, el estilo narrativo, las frases propias de una época lejana, son multiples los detalles que llaman la atención. Otra muestra:

(79) LA CORRESPONDENCIA DE ESPAÑA 23-06-1912 pag. 4
UN BESO TRAGICO
JOVEN APUÑALADA
El reposo de que gozaba el personal de Juzgado de guardia ayer tarde, a primera hora, cuando el carlo y la disgestión convidan, más que a la actividad, a los placeres de la siesta, fue turbado por un aviso telefónico, recibido de la Comisaría del distrito del Hospital, comunicando la comisión de un crimen.
Se trata de un nuevo crimen pasional, de otro individuo ligero de cascos, irascible y despechado que atentó contra la vida de la mujer a quien brindó felicidad y cariño.
El suceso, por sus caracteres particulares, tiene, sin embargo, una nota conmovedora de ternuar y pasión, que le quita en carácter repugnante que ofrecen, por regla general, todas las agresiones que se comenten frecuentemente en Madrid contra las mujeres enamoradas.
Los protagonistas.
Los dos jovenes que figuran como protagonistas en el suceso de ayer son José Santamaria Box, de veintidos años, natural de Madrid, tallista y soltero, y su amante Concepción Marcos Serrano, de diecisiete años, soltera y domiciliada en la Ronda de Valencia, 3.
Ambos jóvenes tuvieron relaciones íntimas de amor, que se interrumpieron hace unos seis meses, cuando vino al mundo, como consecuencia de estos amores, un niña que su madre procuró criar con sólicito cuidado.
Pero entonces las relaciones de José y Concepción se enfriaron. Hubo graves y repetidos disgustos entre los amantes, que iniciaron en ellos el período de desamor.
La joven creyó que el nacimiento del primer vástago determinaría un cambio favorable en el carácter de su amante, y tuvo la esperanza de poderle dominar con el tiempo para continuar viviendo en santa calm, como era su ilusión.
Sin embargo, no fue así, y los amantes, en evitación de mayores discordias, acordaron separarse para vivir independientemente.Concepción se reservó, como es lógico, a su tierna hija, que conservaba además como un medio infalible para atraerse el corazón de padre.
El beso del hijo.
Ayer tarde se encontraron en la Ronda de Valencia José y Concepción, porque ambos viven en aquel punto y en casas muy próximas el uno de la otra.
La joven llevaba en brazos a su hija, como de costumbre.
José, por sentimiento natural de padre, quiso acercarse a su ex amante con objeto de acariciar a su hijo y darle un beso.
Concepción se opuso y trato de alejarse. Pero José la reconvino con su brusquedad de siempre, mortificando con frases duras la acción de la ofendida madre, que negábale el derecho a dar un beso a la pobre criatura.
Esta, durante el diálogo, se agarró al cuello de su padre, pidiéndole un beso. La madre le retiró todavía para impedir la caricia.
Y presa de gran indignación, el José saco entonces un cuchillo y se precipitó violentamente sobre la indefensa joven, asestándola tres puñaladas.
Madre e hija cayeron al suelo dando gritos desgarradores.
La gente acudió en su auxilio, y los más decididos se arrojaron sobre el agresor, que todavía conservaba en la mano el cuchillo ensangrentado.
En la Casa de Socorro.
La víctima fue conducida inmediatamente a la Casa de Socorro sucursal de la Inclusa, donde los médicos Sres. Molar, Fernández Catalán y Salas le practicaron la primera cura.
La infeliz Concepción tenía tres heridas, algunas de ellas graves, situadas en la región de dorso lumbar y en la pectoral izquierda.
Después de hecha la cura, y extendida la certificación para el Juzgado, fue trasladado a su domicilio.
El agresor.
José Santamaría no opuso resistencia al ser detenido.
Fue llevado enseguida a la Comisaría del distrito del Hospital, en donde manifestó los motivos que había tenido para proceder de aquella manera.
Inmediatamente fue llevado al Juzgado de guardia.

Ya hemos visto en otro capítulo que La France, c'est La France. Un crimen siempre tiene otro aire, un glamour,  y el narrador también.


(80) EL IMPARCIAL 01-05-1885 pag. 1
UN DRAMA POR CELOS
La muerte de un cliclista
El fin trágico del velocipedista francés Paul Medinger ha causado honda emoción en el mundo ciclista. El telégrafo nos dio cuenta del suceso, y los periódicos han traido ayer amplias noticias y curiosos antecedentes de este crimen pasional.
Medinger ha sido durante algunos años uno de los corredores más famosos de Francia, llegando a ganar el gran título de campeón.
Para los ciclistas tiene su muerte una triste coincidencia y es que el anterior campeón, el no menos celebre Cassignard, también tuvo un fin trágico.
Cassignard era también muy aficionado al sport hípico y solía pasear frecuentemente a caballo. Un día, paseando por la Avenida de la grand Armee, se espantó el potro que montaba y arrojó al suelo a jinete produciéndole heridas tan graves que a consecuencia de ellas falleció.
El caso de Medinger es muy distinto y ha sido producido por los celos de su mujer.
Es curioso el origen de aquellas relaciones que llegaron a unir por el matrimonio a la bella Elsa Weber y el célebre velocipedista.
Mlle. Elsa Weber, natura de Zurich, paseaba un día en una victoria cuando súbitamente se desbocó el caballo. Medinger, que iba muy cerca montado en un biciclo (entonces no había bicicletas) aceleró la marcha, alcanzó al caballo y echando pie a tierra se agarró a las riendas de la bestia y logró sujetarlo, evitando a la joven una desgracia segura. De este hecho nacieron las relaciones que la poco tiempo concluyeron en casamiento.
Fue un matrimonio por amor y los conyuges vivieron felices hasta hace poco que Medinger conoció en Spa a una condesa muy bella y también ciclista.
Las relaciones de Medinger con la condesa, por cierto divorciada de su marido, se hicieron íntimas y de ellas tuvo noticia por un anónimo la mujer de velocipedista. Desde aquel momento no hubo un día de paz en el matrimonio. Mad. Medinger, enamorada de su marido, sufrió una terrible contrariedad y los celos la devoraban.
Muchas veces amenazó con la venganza, llegando a decir a los íntimos de la casa que en cuanto se encontrará a la amante de su marido, la destruiría la cara con vitriolo.
Medinger, apasionado cada día más por la condesa, que lo tenía sugestionado porque según sus amigos, el gran corredor era más débil de corazón que de músculos, desoyó los ruegos de su mujer y hasta la propuso el divorcio como único medio de lograr la paz.
Esta proposición aumentó la ira de Mad. Medinger, pero no habló una palabra. En el día 27, Medinger, después del almuerzo, se acostó vestido según tenía por costumbre, y cuando se hallaba dormido, la mujer acercose cautelosamente y le disparó un tiro que le dejó muerto en el acto. En seguida se mató ella disparándose dos tiros; su cuerpo cayó sobre el de su marido
Tal ha sido el fin de un matrimónio que tuvo su origen en la bicicleta. Y la bicicleta misma ha sido la causa de la catástrofe.
***
Medinger tendría ahora unos treinta y cuatro años, y como todos los corredores de velocidad había entrado en el periodo de decadencia que produce la edad.
Siempre fue un corredor de pocas facultades para el tren, pero en su época de florecimiento no tuvo rival en el emballage. El campeonato de triciclos que ganó fue la carrera que le dio más fama.
Ultimamente se había asociado, como todos los velocipedistas notables cuando llegan a la decadencia, al negocio del comercio ciclico.
La fisionomía de Medinger era simpática, y se distinguia notablemente de la de todos los velocipedistas por sus enormes bigotes.

Impresionante. ¿Alguien da más?. Si es preciso aprender a decir velocipedista de un tirón se aprende, después se repite cinco veces. Hay que dar valor al conocimiento y aprovecharlo; que lo tuyo te ha costado.
Cómo hubisese dicho D.Gonzalo, cura, cura de verdad, de mi pueblo, un matrimonito tiene que tener su origen en el amor conyugal, no en la bicicleta.
PD. Yo también fui campeón de triciclo en mi barrio y paso desapercibido por el mundo, incluso en mi propio barrio.

8 Prensa. Sociedad. Justicia

La Sociedad, la Prensa y la Justicia, desde el sigloXX, actúan como un triangulo. Cuando acortamos o alargamos un lado, esta modificación incide en otro, o los otros dos. Si la Sociedad corrige su actitud frente al crimen, se verá reflejado en la Prensa, y en un tiempo la Justicia se hará cargo de estas demandas. Si la Justicia cambia sus Códigos e Interpretaciones corregirá las actuaciones de los individuos que integran la Sociedad.
Hemos vistos que durante un siglo, el Crimen Pasional fue un clásico en la PRENSA. Un título repetido, y mal repetido hasta la saciedad, para describir un crimen, en la mayoría de los casos de violencia de género contra la mujer. Título espectacular, argumento vendible, contenido morboso, carnaza para la ignorancia. "Panem e circenses" que dijeron los romanos.
¿Pero nunca hubo una luz en la prensa?. Tal vez alguna luz, pero faro fijo no; sólo destellos. Cíclicamente, en los periódicos y revistas de cada momento, aparecía un articulo crítico con esta violencia. Crítico con la propia actitud de prensa.
Hace más de un siglo un periodista  escribió:

(81) LA EPOCA 6-07-1897
CRONICAS BREVES
CRIMEN PASIONAL
El último de la serie ha sido el de la calle Ministriles. Los vendedores de periódicos lo pregonaban anoche, con la misma satisfación que ciertos diarios dan cuenta de las malas noticias falsas o verdaderas que reciben por cable.
No es de extrañar este placer malsano. Al muchachuelo que enloquece a fuerza de gritar su mercancía, le interesa vender muchos venticincos, como a las grandes empresas vender muchos millares. Cuanto más espeluznante sea la noticia mejor. A más ruinas mas ganancias; mayores utilidades cuanto mas grandes sean las catástrofes.
Dejemos a un lado estas consideraciones,  olvidadas de puro sabidas, y vengamos al crimen pasional.
Es muy comun mirar con cierta benevolencia estos delitos, que luego los autores dramáticos llevan al teatro, con gran contento de los espectadores. ¡El crimen pasional!...Un hombre que mata por amor no es un asesino, es un desgraciado, a quien los celos arrastran a verter sangre... ¡Y se habla de Otelo, y se disculpa al delincuente, y se olvida a la víctima!.
Convengamos que somos demasiado novelescos. El bárbaro que porque una mujer no le quiere la degüella o la cose a puñaladas, es un ser repugnante y odioso; más odioso y más repugnante que el miserable que mata por coger un puñado de monedas con que satisfacer su hambre y quizá la de sus hijos.
Los celos ciegan, se dice; el amor es como un torrente impetuoso que todo lo arrasa...¡una llama que todo lo incendia1 Frases El amor tiránico que quiere a todo trance someter a su voluntad al ser amado y porque él ama quiere que se le ame, es el colmo del despotismo.
Si robar un panecillo es un delito, mayor delito es robar un corazón.
La opinión, ya lo hemos dicho, es novelesca, y el Jurado, que es uno de los órganos de la opinión, es más novelesco todavía. Su tolerancia con los crímenes pasionales es ya casi proverbial. Sus fallos son algo así como los aplausos que la galería de un teatro tributa a un galán cuando, vociferando frases, estrangula a una pobre mujer que no ha cometido más delito que no pagar con amor el amor delirante de un salvaje. 

A principios del siglo XX los crimenes pasionales eran como una epidemia. Los culpables, aparte de quien los ejecuta, todos un poco. En otro semanario, con bastante buen tino, escribian repartiendo culpas:

(82) EL MOTIN  21-03-1903 pag. 4
ROMANTICISMO TABERNARIO
Cuéntanse por docenas los asesinos de mujeres que guarda en sus celdas la Cárcel Modelo. El matar a la novia o a la querida es ya una epidemia entre la gente rufianesca. Antes, jaques y matones se destripaban entres si gentilmente, por si la Pepa o la Blasa concedían sus favores a éste o al otro matasiete. Hoy encuentran más cómodo que ventilar sus rivalidades de navaja a navaja o de puño a puño, coser a puñaladas a la hembra desdeñosa.
Lo gracioso de estos asesinatos es que el matador, depués de agujerear como arnero la piel de su querida, se pone a llorar como una Magdalena y a lamentar la muerte de la pobrecita asesinada.
Esto, si no fuera repugnante, sería de grandísima fuerza cómica.
Porque es el caso -y en ello estriba la verdadera gravedad del mal- que estos degüellamujeres se creen verdaderos heroes, dignos no ya de ser cantados en coplas por los ciegos, sino de que el mundo entero los contemple....El sabe que a las pocas horas de haber sido perpetrado su crimen, millares de golfos lo pregonan a voz en cuello; sabe que el telégrafo transmitirá su hazaña hasta el último rincón de la Península; sabe que sus brutales frases, la historia de sus amores, su retrato...han de ser objeto de admiración. Este halago de la vanidad es por si solo bastante a impulsar al crimen a espíritus desequilibrados y torpes o embrutecidos.
Por otra parte, el teatro, el más popular e influyente sobre el público de los géneros literarios, hace tiempo que con el cultivo de lo que se llama drama pasional viene exaltando los instintos sanguinarios del público. Las comedias de capa y espada se han trocado en sainentes de chaqueta y navaja. Si el Wether, con ser novela, genero sugestivo, si, pero con mucho menos que el dramático, fue causa de tantos y tantos suicidios, calcúlese si podrán serlo de esa exaltación erótica que se traduce en puñadas, las escenas en que el chulo, navaja en mano, hace, entre el palmoteo del público, el panegírico de su crimen pasional.
Convendría, pues -como tantas veces se ha dicho- que, por higiene moral, la prensa limitase a unas cuantas lineas el relato de esos delitos, y que el arte, en vez de estimular las pasiones salvajes y de poetizar los instintos sanguinarios, tendiese a ennoblecer al hombre y a ir debilitando en el los impulsos de la bestia humana.

En general no se afrontó el problema de fondo y se daba una de cal y otra de arena. Un día, ante un hecho concreto, se defendía a una mujer:

(83) EL PAIS 30-06-1912 pag. 1
LA VENGADORA DEL SEXO
Vicenta Monzón, una madrileña, oriunda de Aragón, como dice su típico, castizo apellido, ha matado a su novio.
¿Por qué?
Hay ligeras discrepancias en las informaciones periodísticas, más severas, en general, con esta pobre mujer, que suelen serlo con los miserables asesinos de mujeres.
Según unos relatos, Vicenta mató a su novio en venganza de sus desdenes. Si es así, se trata de un crimen pasional vulgar.
Según otros informes, mató por miedo a que su novio la matara, como hacen tantos maridos, tantos amantes, tantos adoradores.
Hay un precedente. El día 7, el novio regañó con la muchacha que se resistía a sus pretensiones y la infirió siete puñaladas leves. La joven temía, con razón, otras siete puñaladas, los siete dolores.
En este segundo supuesto, la joven Vicenta Monzón merece ser absuelta y puesta en libertad provisional inmediatamente. Se ha defendido a sí misma y ha defendido a su sexo, a todas las mujeres abandonadas por la sociedad y por la justicia a la navaja, al revolver de los rufianes, de los locos, de los egoistas, fatuos y cobardes, que quieren que se les rindan las mujeres, por su linda cara y bajo pena de muerte.
La prensa, cuando un cobarde, escoria social, vergüenza de Madrid, comete un crimen de estos, saca el cliché de los delitos pasionales.
¿Erró el golpe el canalla? Entonces una justicia absurda que juzga con arreglo a tarifa, considera falta el delito, impone un arresto o una multa y concede al bribón la libertad provisional necesaria para que afine la punteria o afile la navaja y asegure su presa.
A la mujer amenazada, perseguida, golpeada, herida, la dejan indefensa el alcalde de barrio, el juez municipal, el Juzgado de Guardia y la Jefactura superior -y tan superior- de Policia.
¿Qué han de hacer las pobres mujeres si recuerdan los veredictos de inculpabilidad de jurados, preparados por abogados especialistas, bombeados por la prensa?.
Lo que ha hecho Vicenta Monzón.
¡Matar!
El revolver de esa jovenzuela evitará muchos asesinatos de mujeres, porque el que atenta a la vida de una mujer es un cobarde, y desde ahora en adelante pensará antes de empalmarse: ¿llevará revólver?
La muerte de ese pobre joven, al que compadecemos, no caiga sobre Vicenta Monzón; repartase la responsabilidad nuestro zascandil compañero de prensa, que se descuelga con la muletilla de crímenes pasionales, el antiguo juez de paz, convertido en cobrador de costas, la justicia toda y la policia, y hasta el público canalla y cobarde que no lyncha a los matadores de mujeres.

Otro día se daba la de arena; satanizando a una mujer, o poco menos:

(84) CRISOL 30-12-1931 pag. 4
Crimen pasional
Crimen pasional ante la seccion primera y con Jurado mixto de hombres y mujeres, según el decreto del Gobierno de la República.
Un pobre hombre, guarda jurado de unos montes públicos, se enamoró de una moza castiza y voluble, que le envolvió en sus hechizos y le tuvo durante algún tiempo como un humilde esclavo.
Pero Julia, tal era el nombre de la hembra destrozaba el alma de Anselmo, así se llamaba el desventurado con su conducta. Destrozábale el alma y el cuerpo con una enfermedad secreta muestra de las andanzs de Julia, poco de fiar, aunque Anselmo fiase tanto de su amor.
Y un día... Ya lo imaginan los lectores. El descubrimiento por el galán, todos lo sabian menos él, de la infidelidad. La reacción violenta del engañado y el crimen que para el fiescal constituye un homicidio con agravantes y para la defensa con eximente.
Combaten el fiscal Sr. Sandoval y el defensor Sr. Niembro para que resplandezca la verdad en las respuestas del Jurado. La Ley fría, con el el acento ardoroso. El concepto de un hecho, una pena contra el sentimiento humano del Derecho, que penetra en las entrañas del suceso, sondea su misterio y expone con ternura los móviles que veces truecan al criminal en víctima.
Y el Jurado, hombres y mujeres, piensan en la tragedia del procesado, en las circunstancias de la víctima, y absuelve...

Alguien dirá que, al fin y al cabo, la prensa ofrece lo que demanda la SOCIEDAD. Verdad a medias, la prensa busca vender periodicos a la sociedad, aunque no es menos cierto que dirige sus opiniones, tendencias, incluso gustos. Un economista hace siglos dijo: "toda oferta genera su propia demanda", se refería a cosas tangibles, pero creo puede aplicarse a valores morales.
La sociedad somos todos, en el caso que nos concierne una suma de individuos con sus sentimientos personales. Algunas veces la suma de sentimientos hacen un sentimiento único. Un ejemplo:

(85) 04-04-1934 pag. 
UN CRIMEN ODIOSO
El vecindario predente durante varias horas
 que le entreguen al criminal para lincharlo
SORIA 4 (4 t).- Ayer circularon rumores de que el pueblo de Deza se había amotinado a consecuncia de un crimen pasional.
Resulta que Juan Martínez, de treinta años, había acuchillado ferozmente a Cristeta Remartínez, con la que mantuvo relaciones hasta hace veinte días, en que la muchacha, por no querer continuarlas, marchó a Madrid para dedicarse al servicio doméstico.
Juan comenzó a difamar a Cristeta, y sin duda, enterada la familia, le pidió que regresara para dar un mentis al galán desdeñado.
El lunes, a las dos, regresó de Madrid Cristeta, y ayer martes cuando se encontraba fregando unos cacharros en el lavadero, se abalanzó sobre ella Juan y le produjo la muerte, cebándose sañudamente con la víctima, a la que dio más de doce cuchilladas.
El pueblo, enterado de la crueldad del asesino, trató de lincharlo, y se amotinó frente a la Casa-Ayuntamiento, reclamando, para hacer con él justicia. El comandante del puesto de Deza y dos números de la Guardía Civil se consideraban impotentes para atajar el conficto.
El hermano de la víctima, guardia civil que disfrutaba de licencia, trató de calmar al vecindario y logró algún apaciguamiento hasta que el puesto de Deza fue reforzado por guardias de Almenar y fuerzas que salieron de Soria con el Juzgado.
El pueblo, vigilante, no quería que el preso fuese conducido a Soria, y por fin, a las dos de la madrugada de hoy, se logró, burlando la vigilancia del vecindario, trasladarlo a la cárcel de la provincia.
El pueblo se encuentra muy excitado. Por precaución ha salido también de Deza la madre del asesino.

¿Cómo actuaba la JUSTICIA?. A la justicia la representan con una venda en los ojos, símbolo de imparcialidad, y una balanza, signo de equidad. En una sociedad machista, la imparcialidad no existió. Sólo la parcialidad machista, y la Justicia tardó casi un siglo en quitarse la venda de los ojos y ver que ocurría su alrededor.
Los efectos de un crimen pasional son multiples y siempre constituyen una tragedia, personal, familiar y social. Para nuestro caso, vamos a considerar los efectos dividos en dos grupos:
1º Causó lesiones físicas, más o menos graves. Y siempre, en todos los casos, lesiones psicológicas.
2º Causó homicidio o asesinato.
En el primer caso, de las lesiones psicológicas jamás se habló en los juicios, ni se valoraron. Las físicas poco.
En el segundo caso, cuando se produjo la muerte de la víctima, se presentaron como homicidios. Mayormente fueron asesinatos, ya que hubo premeditación y ensañamiento. Los juces y los jurados por lo general decidieron que no.

Desde principios del siglo XX los precursores de la CRIMINOLOGIA ya estaban presentando sus teorias. En España los italianos Cesare Lombroso y Enrico Ferri eran un referencia importante. Sus tesis salen a relucir por los abogados defensores en muchos juicios. El primero unia gran parte del delito a la enfermedad mental u otras causas antropológicas. El segundo añade a lo anterior, los factores sociales, el ambiente social que envuelve al delincuente.

En alguno de los crímenes pasionales expuestos hemos visto el resultado último. Veamos algunos más.
Recuerdan el tío que pego cinco tiros a la sobrina y no dejó una bala para él, le salió demasiado barato.

(86) HERALDO DE MADRID 22-10-1931 pag. 4
LAS MUJERES EN EL TRIBUNAL DEL JURADO
El tío que mató a tiros a su sobrina es condenado a diez años de prisión
OVIEDO 22.- Se ha visto en la Audiencia una causa contra Francisco Suarez, que mató a tiros a su sobrina de dieciete años Balbina López, con la que sostenía relaciones. Calificaba el fiscal el delito de asesinato y solicitaba para el procesado la pena de muerte, si bien se reservaba la calificación definitiva para cuando llegase el momento del juicio en Derecho a celebrar después de dictado el veredicto por el Jurado.
Este, integrado por cuatro mujeres, por vez primera en Asturias, y dada, la calidad del crimen pasional, faLló condenando al reo a diez años de prisión y 10.000 pesetas de indemnización a la familia de la interfecta, que en virtud del indulto general se reduce a cinco años y, contando la prisión preventiva, a poco más de cuatro.

En algún caso aislado, la agredida no quiso denunciar a su agresor. ¿Le suena al lector, verdad?

 (87) La Libertad 09-05-1933 pag. 10
CRIMEN PASIONAL
Una gitana gravemente herida
Se niega a delatar a su agresor
Puertollano, 8.- La gitana de dieciseis años Carmen Cortés Romero fue agredida por un sujeto, que inmediatamente se dio a la fuga. Se cree que se trata de un individuo de la misma raza. La disparó un tiro, que alcanzó a Carmen en la región mamaria derecha. En grave estado fue trasladada al Hospital Provincial. Se cree que el móvil de la agresión ha sido la negativa de la gitana a las pretenciones amorosas del agresor. La víctima se ha negado a dar el nombre del agresor.

Tranquilos, que de esto ya se encargará mi pápa.

Los estudiosos del Derecho, acostumbran a comparar el derecho español con el extranjero. Veamos dos ejemplos en el derecho anglosajón.

(88) El Sol 15-12-1922 pag. 5
EDITORIALES
MAS CRIMENES PASIONALES
Hablamos ayer de los crímnes pasionales que se producen en España. La Prensa de Londres publica el veredicto del Jurado en un proceso célebre. La señora de Thompson, enamorada de un jovencito llamado Bywaters, no sabía como deshacerse de su marido para casarse con su amante. Parece que trató de envenenarlo. Indudablemente, renunció a su proyecto, porque un día apareció el marido en la calle cosido a puñaladas .El asesino, que es el amante, dice que no le mató sino despúés de haberle propuesto que se divorciase de su esposa. Se sabe que los enamorados habían hecho todo lo posible por inducir al marido a divorciarse de su mujer. No se sabe que la mujer haya sido coparticipe en el crimen. Pero la ley inglesa considera al inductor de un crimen tan culpable como el criminal mismo. El hecho es que, a pesar del inmenso interés que el proceso había despertado; a pesar de que las cartas de la señora Thompson  demustran que proceden de un espíritu cultivado y sensible, el Juardo no ha vacilado en declarar culpables a la mujer y al amante, sin circunstancias atenuantes, lo cual ha hecho que el Juez haya dictado a renglón seguido la sentencia de muerte para los dos.
Los periódicos ingleses saludadn alborozados la sentencia del Jurado. Dicen que en otro pais el sentimentalismo habria hecho proceder al Jurado de otro modo. Es difícil, en efecto, que un Juardo francés, italiano o español, al verse conforntado con un caso que recuerda en ciertos aspectos el de Tristán e Isolda, porque la mujer y el amante se querían de veras, no hubiera reconocido los derechos de la pasión amorosa. El Jurado inglés ha preferido votar con los derechos de la ley. El espíritu latino se habría inclinado del lado de la felicidad individual. El espíritu inglés ha preferido inclinarse del lado del respeto a las normas.   

(89) ABC 14-07-1955 pag. 25
RUTH ELLIS, AUTORA DE UN CRIMEN PASIONAL,
FUE EJECUTADA AYER EN INGLATERRA
Londres, 14. Ruht Ellis ha sido ahorcada. A las nueve de la mañana de hoy, cuando un recpetor de radio de la vecindad tañía las campanas de "Big Beng", graves y espaciadas, por el ámbito de la prisión de mujeres de Londres, se cumplía la Ley.
Cerca de mil personas, reunidas ante la puerta de la cácel, gemían, caían de rodillas y rezaban. La señora Van Ders Elst, que dedica su vida y su Roll Royce a protestar contra la pena de muertes, forcejeó con los condestables. Un hombre tocaba en su violin la melodía de Bach "Quiero tenerte a mi lado cuando mueras".( Depués de la muerte de Bach su viuda solía decir: "El cielo no es cielo si no tocan allí la música de Juan Sebastián").
Desde ayer había gente en los alrededores de la cárcel, y un escuadrón de policía a la jineta "distanciaba" a la multitud. Los que intentaron anoche visitar a la señora Ellis, pretextando diversos derechos o apoyándose en razones de humanidad, eran disuadidos: "La señora Ellis no recibe hoy...". Esta mañana antes de la ejecución, trataron de pasarle flores, y la respuesta fue igualmente correcta y crue: " Hoy, la señora Ellis no recibe flores..."Fueron enviadas a la capilla de la penitenciaría.
A las nueve y dieciseis minutos apareció en las puertas de Holloway la tablilla negra con el certificado de la ejecución,  firmado por un forense y el ejecutor de la justicia. "Recemos -dijo un caballero- por el alma de la señora Ellis y por la del verdugo".
Se cumplia la Ley contra la llamada "opinión pública", contra el horror de la prensa de Inglaterra y la de otros paises y contra la histeria. Hasta el "Times", que ignora habitualmente el sensacionalismo,  recogía hoy la reacción de algunas publicaciones extranjeras y copiaba un comentario de "Le Monde": " La Ley inglesa marca la direrencia entre el homicida de constitución física y mental normales, que mata con conocimiento pleno de su responsabilidad, y el lúnatico inconsciente de sus actos. Pero todos sabemos que los ingleses son -o pretenden ser- criaturas de sangre fría y su sistema legal apoya esta ficción, desdeñando las circunstancias atenuantes en caso de tempestades y de impulsos irresistibles. Para los insobornables de la tradición inglesa, para los incorruptibles, el "crimen pasional" de los franceses es una interpretación que degrada a la justicia uy corresponde a la epoca de "la decadencia de Francia". Las graves dudas que se ciernen sobre los británicos han de extenderse, sin embargo, con la condena de la señora Ellis".
"La conmutación de la pena de la señora Ellis -dice en Londres uno de los adversarios más recalcitrantes de la horca- hubiera iniciado el término de estas prácticas medievales, de estos crímnes de la Ley, en la vieja Inglaterra. Pero a cambio de no indultar a la señora Ellis, se indulta, como siempre, al verdugo, Mr. Pierrepoint".
Mr. Pierrepoint cobra quince libras por una ejecución. Y tiene un bar, donde se reune gente apacible, en función de negocio complementario. Catorce mujeres han sido ahorcadas en el Reino Unido desde 1900. Se recuerda muchas veces el caso de la señora Thomson, enviada al patíbulo por supuesta investigación en la muerte violenta de su marido, como uno de los posibles errores judiciales cometidos por los tribunales ingleses.

¡Tranquilas todas!, Ruth Ellis fue la última mujer ejecutada en Gran Bretaña.
Encargada de un club nocturno, divorciada, de 28 años, convicta de la muerte de su amante, el corredor automovilista de 25 años, David Moffat Drummond Blakely.
El 10 de abril de 1955, domingo de Pascua, Ruth Ellis disparó seis tiros contra David Blakely a la puerta de la taberna de Hampstead, en Londres. Dos de ellos fallaron (atravesando uno la mano de un transeúnte), pero los otros cuatro alcanzaron a David en la espalda, muslos y brazo izquierdo, causándole la muerte instantánea.
David y Ruth habían sido amantes durante dos años, aunque durante todo este tiempo ninguno de los dos había mostrado una fidelidad particular, recibiendo ella numerosos amigos en su departamento situado encima de "El Pequeño Club", establecimiento que regentaba. Sin embargo, en febrero de 1955 la pareja se estableció en un piso de Egerton Gardens, Kensington.
Finalmente, Blakely, no pudiendo soportar por más tiempo las continuas peleas que provocaba su amante, la abandonó. A primeros de abril de 1955, Ruth sufrió un aborto y el 8 del mismo mes, Viernes Santo, sabiendo que David pasaba el fin de semana en casa de unos amigos de Hampstead, acudió allí y golpeó la puerta de la casa, obteniendo como respuesta que su amante telefonease a la policía para quejarse del escándalo.
El domingo por la noche volvió a intentar verle; de la casa salía ruido de música y voces y esperó junto a la puerta. A las nueve en punto salió David acompañado de una mujer, con la que entró en una taberna de las cercanías, "La Magnolia".
Durante la vista del juicio, Ruta Ellis mostró una gran calma y serenidad; al oir la sentencia de muerte, murmuró: "Gracias".